Hablemos de mujeres
Pasado un tiempo desde la composición de un gobierno con más mujeres que hombres, el nombramiento de una mujer
como Ministra de Defensa y el agite social que todo esto supuso, reflexionemos un poco en clave empresarial. Ya que no hay oposición, aprovechemos nosotros para hablar de política y relacionémoslo con los negocios.
He discutido últimamente con algunas de las mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en las empresas sobre la paridad propuesta por el Partido Socialista en sus listas. Y desde una postura contradictoria. Ellas valoran negativamente esa postura y yo en positivo. En fin, el mundo al revés.
Si yo miro alrededor, veo muchos más hombres que mujeres en puestos directivos. Por el contrario, mediante una selección basada únicamente en capacidades yo me he rodeado de más mujeres que de hombres. Otra contradicción.
Sinceramente, creo que el problema es que debe cambiarse el modelo social. Venimos de muy atrás y hacen falta medidas que les den a las mujeres la oportunidad de demostrar su valía. Por eso me parece que cuando se logre la paridad no tendrá sentido, será un tema solamente de capacidades. Pero, a día de hoy, se hace necesario.
Ellas, interpreto yo que piensan, que no necesitan leyes de paridad para demostrar su valía. Y es cierto, pero no tendrán la oportunidad si no se articulan medidas. Siento discrepar.
Mi opinión es que todo lo que ha sucedido en el campo político es positivo y que es un modelo a seguir en otras áreas de nuestra sociedad.
Ojo, escrito este post tengo la sensación de feminista convencido y no es así. Todo lo contrario, odio el feminismo de bandera, el de la negatividad. Que se interprete este post como una reflexión que tiene su punto de partida en todas las mujeres que me rodean en mi actividad diaria y que hacen mejores nuestras empresas desde los hechos.
Igual que los hombres, hay mujeres buenas, malas y regulares. Pero las buenas tienen algunas características más acentuadas que los hombres y que son muy valiosas en los negocios: tenacidad y capacidad de sufrimiento.
Bueno, es solamente una reflexión. ¿Se os ocurre algo para que lleguemos a esa paridad en el tejido empresarial?
Comentarios recientes